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"Bienvenidos a todos! Este es un blog dedicado a Terra, Mel y Petit mis Podencos Ibicencos, un blog donde contar todas las aventuras, las enseñanzas, las historias y anécdotas!!!"

martes, 27 de octubre de 2009

*El test de Campbell*

Desde hacia tiempo que había odio hablar del test de Campbell, (es un test que se utiliza para saber cuál es el carácter y temperamento que a priori tiene cada cachorro) y pensé que seria buena idea hacérselo a Terra, para saber mas o menos que es lo que me esperaba en los próximos años. No sabia donde me estaba metiendo. Después de hacerlo varias veces y obtener el mismo resultado, la verdad es que me asuste bastante, el resultado que había obtenido Terra decía: "INDEPENDIENTE Y MAL SOCIALIZADO: Muy difícil de educar y que hace lo que le da la gana; Difícil de dominar y de que acate nuestro liderazgo; puede atacar y morder si se lo castiga; No aconsejable para el contacto con los niños ni con personas mayores. Requiere de dueños dominantes y experimentados en el trato con perros. En la caza será un buen perro, pero habrá que sujetarle para evitar ese comportamiento independiente."
En aquellos momentos, no sabia muy bien que pensar, y las primeras dudas empezaron a aparecer por mi mente, quizás me había equivocado? ya no había marcha a tras, así que como iba, yo, a dominarla? me haría falta un adiestrador? se me pasaron por la cabeza, miles de preguntas idiotas... que poco a poco quedaron en un segundo plano, ya que la palabra INDEPENDIENTE me retumbaba en los oídos. Estaba empezando a odiar esa palabra.
Y si lo que todo el mundo me había estado advirtiendo iba a ser verdad? De esta manera empece a exigirle comportamientos que un cachorro no puede comprender.
Mas adelante os daréis cuenta de mi error.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

*5 semanas*
















Durante las 5 semanas siguientes al nacimiento de Terra todos los sábados iba a verla, me impresionaba tanto como crecía de una semana a otra, que me empeñe en hacer fotos absolutamente de todos los días que iba, pasaban las semanas y se estaba convirtiendo en la cosita mas bonita y enamoradiza que había visto en mi vida. Cada sábado, íbamos allí un rato, mirábamos que estuviesen bien, le poníamos de comer a la madre, y yo me peleaba con las pulgas que rondaban la barrigota de Terra, pero ese sábado era diferente, Yolanda me había dicho que la madre de los cachorros se estaba quedando sin leche para amamantarlos, así que me la tenia que llevar a casa, por una parte estaba emocionadisima, por fin tendría a mi pequeña conmigo, pero por la otra parte estaba tremendamente preocupada por que no iba a pasar la fase de impregnación junto a la madre, ya que es la fase donde aprenden a jugar sin morder y comienzan a entender que la madre se puede separar un poco de ellos sin que pase nada. Pero la cosa iba a ser así, la madre no tenia con que alimentarlos así que Terra se venia a casa. De camino a casa con Terra en el coche, no podía dejar de observar todo lo que hacia, quería distinguir que cosas aria o no aria distintas otro cachorro, dormía en mi regazo y cuando el sueño se hizo mas profundo empezó a lloriquear un poco, estaba soñando. La desperté todo lo suave que pude, y cuando abrió los ojos y me vio, empezó a jugar con mis dedos, los mordisqueaba, luego bostezo y se quedo dormida otra vez, que otra cosa hubiera hecho otro cachorro? Llegamos a casa, y entre con esa cosita peluda en los brazos, mis padres que no tenían ni la mas mínima idea de que iba a crecer la familia, la acogieron como si hubieran estado avisados desde hacia meses y hubieran podido asimilar el hecho, pasaba de unos brazos a otros, todos teníamos cosas bonitas que decirle y caricias que darle para que se sintiera cómoda en casa, llego la noche y la hora de dormir, después de darle la papilla y la leche de veterinario, la metí en su cesta al lado de mi cama, los primeros 10 minutos, fueron bien, pero en cuanto yo me había dormido empezó a lloriquear, me desperté, encendí la luz y la mire, allí estaba no levantaba ni dos palmos del suelo, sentada junto a mi cama, y mirándome tan fijamente que me rendí, la subí a la cama y fue directa a las almohadas, se hizo una bolita y allí quedo dormida toda la noche.

jueves, 9 de julio de 2009

*El 1º encuentro!*


(Terra es la de la derecha)


Nació el 21 de enero del 2007, justo el mismo día que yo cumplía 17 años. Ese día me llamo Yolanda para decirme que por fin después de dos interminables meses, habían nacido los podenquitos, nada mas y nada menos que 7, pero que hasta la semana siguiente no podríamos ir a verlos. Esa semana se me hizo eterna, los días parecían no terminarse nunca, y como no sabia con que matar el tiempo decidí, arreglar todas las cosas de mi futura cachorra, compre de todo, comederos y bebederos, su camita, mantas, juguetes y huesos, absolutamente cualquier cosa que la nueva miembro de la familia fuera a necesitar, empecé a repasar todo lo que había leído de las cosas que se deben y no se deben hacer con un cachorro recién llegado, como enseñarle donde se hace el pipi y la caca y que objetos son juguetes y cuales (como el mando de la tele) son de los humanos, como tratarla si echa de menos a la madre o si por las noches lloriquea, repaso también, síntomas de enfermedades típicas en cachorros, y cualquier cosa que ocupara mi cabeza y mi tiempo. Así conseguí que la semana pasara un poco mas deprisa. Por fin llego el sábado. Era un sábado de invierno, y el sol se estaba poniendo, hacia frió ya que era finales de enero. Iba en el coche con Yolanda y con Víctor, el camino hacia la casa parecía no terminarse nunca, pero llegamos, me baje del coche lo mas deprisa que pude, y nos encaminamos hacia donde estaban la mama y sus cachorros, unos metros antes de llegar a la casita de madera ya se podían escuchar los gemiditos de los cachorros, Víctor alumbro dentro de la casa con una linterna, allí una podenca mama con sus cachorros a su alrededor nos miraba con ojos expectantes, los cachorritos se amontonaba para poder llegar a las mamas, entre todos uno llamo mi atención, una bolita marrón, la mas gordita y con una enorme mancha en el cuello, estaba lloriqueando y chafando a todos sus hermanitos para llegar a la madre. La mire durante un rato, y contuve el aliento y en mi cabeza se quedo grabada su imagen, ella era Terra, mi podenquita.

martes, 9 de junio de 2009

*Hace algunos años...*

Nunca me había decantado hacia una raza u otra, en mi casa siempre hemos tenido perros, de esos que no sabes muy bien si se parece a un cruce de caniche con pequines o de dalmata con chow-chow, pero aun y asi han sido mis mejores amigos desde la infancia y me han enseñado a amar y a respetar a los perros. Pero al vivir en Ibiza poco a poco me fui fijando en lo que es la raza autóctona de la isla, cuando vi los primero podencos, sentí lastima de ellos, viviendo atados a un árbol y durmiendo en un bidón, tan tan tan delgados y que el único momento donde eran felices, eran las horas de caza. Así pues asimile que esa era su forma de vida, pero pasaba el tiempo y mi curiosidad hacia la raza se iba haciendo mas intensa, las preguntas se me amontonaban en la cabeza, como se comportaria un podenco en el interior de una casa? obedecería a las ordenes básicas? seria un animal cariñoso o un buen perro de compañía? Después de algún tiempo llegue a la conclusión de que el Podenco Ibicenco era un perro fascinante, ágil, noble, muy independiente, su amor por la naturaleza, por correr libre, su forma de poner las orejas dependiendo de su estado de animo o simplemente la expresión de sus ojos, todo eso me conquisto. Durante algún tiempo busque información sobre su historia, su carácter o sus hábitos. Y si soy sincera las primeras preguntas que rondaban por la cabeza seguían latentes, sobretodo cuando empecé a comentarle a la gente que estaba interesada en tener a un podenco como un perro de compañía, sus expresiones o sus comentarios tipo: "un podenco?? pero si esos perros son muy ariscos y nada cariñosos" o "esos animales solo sirven para la caza, no pretendas que te haga el -sit- cuando se lo pidas" o incluso un veterinario me dijo "no te aconsejo para nada un podenco, esos animales son salvajes"... por que engañaros, esas palabras retumbaron en mi cabeza, y me frenaron bastante. No se en que momento de esta historia, decidí arriesgarme y probar suerte, algo muy dentro de mi, una vocecita me decía que ese magnifico animal tenia que servir para algo mas, que quizás no fuera el perros mas mimoso del mundo o incluso que prefiriese dormir en el jardín que en el interior de la casa, pero era seguro que disfrutaría dando un gran paseo, y por muy "salvaje" que fuera, que perro se resistiria a unas caricias?