
(Terra es la de la derecha)
Nació el 21 de enero del 2007, justo el mismo día que yo cumplía 17 años. Ese día me llamo Yolanda para decirme que por fin después de dos interminables meses, habían nacido los podenquitos, nada mas y nada menos que 7, pero que hasta la semana siguiente no podríamos ir a verlos. Esa semana se me hizo eterna, los días parecían no terminarse nunca, y como no sabia con que matar el tiempo decidí, arreglar todas las cosas de mi futura cachorra, compre de todo, comederos y bebederos, su camita, mantas, juguetes y huesos, absolutamente cualquier cosa que la nueva miembro de la familia fuera a necesitar, empecé a repasar todo lo que había leído de las cosas que se deben y no se deben hacer con un cachorro recién llegado, como enseñarle donde se hace el pipi y la caca y que objetos son juguetes y cuales (como el mando de la tele) son de los humanos, como tratarla si echa de menos a la madre o si por las noches lloriquea, repaso también, síntomas de enfermedades típicas en cachorros, y cualquier cosa que ocupara mi cabeza y mi tiempo. Así conseguí que la semana pasara un poco mas deprisa. Por fin llego el sábado. Era un sábado de invierno, y el sol se estaba poniendo, hacia frió ya que era finales de enero. Iba en el coche con Yolanda y con Víctor, el camino hacia la casa parecía no terminarse nunca, pero llegamos, me baje del coche lo mas deprisa que pude, y nos encaminamos hacia donde estaban la mama y sus cachorros, unos metros antes de llegar a la casita de madera ya se podían escuchar los gemiditos de los cachorros, Víctor alumbro dentro de la casa con una linterna, allí una podenca mama con sus cachorros a su alrededor nos miraba con ojos expectantes, los cachorritos se amontonaba para poder llegar a las mamas, entre todos uno llamo mi atención, una bolita marrón, la mas gordita y con una enorme mancha en el cuello, estaba lloriqueando y chafando a todos sus hermanitos para llegar a la madre. La mire durante un rato, y contuve el aliento y en mi cabeza se quedo grabada su imagen, ella era Terra, mi podenquita.